Direcciones
Las direcciones en una cadena de bloques (blockchain) son las cuentas sobre las que se llevan a cabo transacciones con criptoactivos. Son como el IBAN que se asocia a una cuenta del banco. De igual forma que una cuenta bancaria es necesaria para que una persona pueda enviar o recibir transferencias de dinero en el sistema financiero tradicional, para enviar o recibir criptoactivos la persona usuaria necesitará siempre una dirección.
Una dirección de una cadena de bloques (blockchain) es una secuencia única de caracteres alfanuméricos que se utiliza para realizar transacciones.
Algunas de las características técnicas de una dirección son:
Longitud: la longitud de una dirección varía según la cadena de bloques (blockchain), pero suele tener entre 26 y 35 caracteres alfanuméricos. Por ejemplo: En Bitcoin, las direcciones tienen normalmente esta apariencia: 1A1zP1eP5QGefi2DMPTfTL5SLmv7DivfNa, mientras que en Ethereum empiezan por 0x: 0x742d35Cc6634C0532925a3b844Bc454e4438f44e.
Representación: las direcciones pueden representarse mediante un código QR o un código de barras para facilitar su escaneo.
Compatibilidad: las direcciones pueden ser compatibles con una o con varias cadenas de bloques (blockchains).
¿Y qué ocurre cuando se llevan a cabo transacciones con una dirección que no existe? Cuando se llevan a cabo transacciones con una dirección que no existe o que no es válida, esas cantidades o importes se pierden y no se pueden recuperar. El importe llegará a esa dirección, si es válida, pero al no disponer de las claves, no se tendrá acceso al mismo.
Esto se debe a que las transacciones en una cadena de bloques (blockchain) son irreversibles, una vez que se ha realizado una transacción a una dirección específica, no es posible anularla. Por lo tanto, es importante asegurarse de que se están realizando con la dirección correcta antes de confirmar una transacción.