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Productos financieros para la jubilación

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Conviene ser prudentes en los cálculos y no contar con rentabilidades muy altas como promedio.

Puedes hacer simulaciones con variables hipotéticas utilizando nuestras calculadoras para saber cuánto dinero necesitas aportar al mes para conseguir tu objetivo, así como cuánto dinero obtendrás en el futuro si empiezas a aportar ya una determinada cantidad al mes.

¿Necesito ahorrar para la jubilación?

Una vez que tengas una idea orientativa de cuánto necesitarás durante la jubilación para mantener el nivel de vida deseado, y estimado el importe de la pensión pública con la que podrás contar (además del complemento de la empresa, en caso de existir) y teniendo en cuenta tu esperanza de vida, podrás calcular si necesitarás dinero adicional para llevar a cabo tus metas.

La diferencia entre los dos importes será la cantidad que tendrás que financiar tú mismo.


Herramienta Mi Jubilación

¿Cómo consigo el dinero necesario?

A través de los productos financieros de ahorro-inversión.

Los mejores productos para preparar la jubilación son aquellos destinados al ahorro a largo plazo.

A continuación se muestran algunos de los más extendidos señalando sus características más importantes.

Los planes de pensiones individuales son contratos en virtud de los cuales un partícipe efectúa aportaciones que se van acumulando y quedan permanentemente invertidas en activos financieros, con la finalidad de ir constituyendo un ahorro para el cobro de prestaciones cuando se produzcan las contingencias previstas (jubilación, fallecimiento, incapacidad laboral, dependencia, etc.) por parte del beneficiario que puede ser distinto del partícipe. Con carácter general, el límite máximo anual de aportaciones es de 2.000€.

Las prestaciones de los planes de pensiones son dinerarias y pueden ser en forma de capital (es decir, la percepción de un pago único); de renta (vitalicia- pagos durante el resto de la vida del beneficiario o temporal – pagos periódicos durante un tiempo determinado); prestaciones mixtas (que combinen rentas y capital) o prestaciones distintas de las anteriores en forma de pagos sin periodicidad regular.

Además, a partir del 1 de enero de 2025 las aportaciones a los planes de pensiones con más de 10 años de antigüedad se pueden rescatar.

Además, cuentan con beneficios fiscales, ya que las aportaciones reducen la base imponible del IRPF hasta un cierto límite.

Los PPA son seguros de vida destinados a constituir un capital que se percibe en el momento de producirse la contingencia establecida en el contrato.

Las contingencias cubiertas serán únicamente las previstas en la normativa reguladora de planes y fondos de pensiones: jubilación, fallecimiento, incapacidad laboral permanente (total para la profesión habitual, absoluta para todo trabajo y gran invalidez) y dependencia. No obstante, la cobertura principal es la de jubilación.

Su régimen jurídico y fiscal se asimila al de los planes de pensiones individuales.

Su funcionamiento y características (contingencias cubiertas, forma de cobrar la prestación, iliquidez, y supuestos excepcionales de liquidez) también son similares a los de los planes de pensiones.

La diferencia entre los dos productos es que el PPA ofrece un tipo de interés técnico garantizado.

Los PIAS también son seguros de vida que buscan canalizar el ahorro para acumular un capital que sirva de complemento a la jubilación. Son seguros individuales de ahorro, cuya finalidad es ir pagando primas para constituir una renta vitalicia asegurada, que podrá percibirse a partir de una edad señalada en el contrato.

Una característica diferenciadora de los PIAS es que su disfrute no está ligado a los supuestos de jubilación, incapacidad laboral, fallecimiento y gran dependencia, como ocurre en los planes de pensiones y en los PPA. Esto significa que puede empezar a cobrar la renta sin esperar a la edad legal de jubilación, aunque sí tiene que haber pasado el plazo de 5 años desde la primera aportación para su disfrute.

Los seguros de ahorro suelen combinar una prestación en caso de muerte y otra en caso de supervivencia. Tienen como fin constituir un capital asegurado a largo plazo mediante el pago de primas periódicas. La prestación se puede recibir en forma de capital, renta temporal o renta vitalicia.

En este tipo de producto, no existen límites respecto al importe de las primas y suelen gozar de liquidez, generalmente a partir de los dos años, si se prevé en el contrato, aunque suele haber gastos que debe asumir el tomador en caso de rescate. 

Ten en cuenta que la jubilación es un objetivo financiero tan importante, que no es aconsejable utilizar sólo un producto de ahorro inversión. Lo mejor será diversificar.

La mejor estrategia para acumular el fondo necesario para la jubilación puede ser combinar más de un producto específico para este fin con otras alternativas de ahorro-inversión a largo plazo como pueden ser las cuentas de ahorro, los depósitos bancarios, bonos, fondos de inversión o acciones.

Una combinación de inversiones o cartera que debe ajustarse a la edad y tolerancia de riesgo del inversor particular, así como a las condiciones del mercado y la economía en general. También dependerá de cuánto dinero tengas para invertir y las otras fuentes de ingresos con las que podrás contar durante la jubilación.

Recuerda que es importante:

1. Informarse de los riesgos de cada inversión.

2. ¡No utilizar los fondos para la jubilación para otros fines, por muy tentador que resulte!

Si decides invertir: ten en cuenta tu edad a la hora de elegir la política de inversión.

Como norma general, cuantos más años queden hasta la jubilación, más agresiva podrá ser la política de inversión. Es decir, podrás invertir mayor porcentaje de tu capital en productos con un nivel de riesgo medio-alto con la esperanza de recibir a cambio una rentabilidad mayor.

Por supuesto, el mayor riesgo significa también más posibilidades de no obtener la rentabilidad esperada e incluso de perder el capital invertido. Pero a largo plazo los inversores siempre pueden aguantar mejor las subidas y bajadas de los mercados financieros, y cuanto más joven sea, con más tiempo contará para recuperarse de las pérdidas, si las hubiera.

No olvides que la inflación también juega con tus ahorros: cualquier dinero que no genera una rentabilidad por lo menos igual a la tasa anual de inflación está perdiendo valor.

A medida que se acerca a la edad de la jubilación suele ser prudente revisar sus inversiones y concentrarlas en alternativas más conservadoras. No obstante, algunos expertos recomiendan mantener, incluso después de la jubilación, un pequeño porcentaje del dinero en renta variable o algún instrumento que persiga mayor rendimiento y así intentar aumentar la rentabilidad de sus inversiones.

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Invertir para la jubilaciónEs importante conocer bien los riesgos de cada inversión. Nunca se debe asumir un riesgo si no te sientes cómodo con las perspectivas.  

Si quieres conocer más sobre riesgo y rentabilidad, composición de carteras y tolerancia al riesgo puedes consultar el apartado...


Descubre ¿Cómo invertir mi dinero?

Empieza cuanto antes: ¿cómo recupero el tiempo perdido si he empezado tarde?

Nunca es demasiado pronto para empezar a ahorrar para la jubilación. Pero ¿qué pasa si ya tengo 45 años o más y nada planificado? Nunca es demasiado tarde tampoco para empezar, aunque probablemente deberás hacer ciertos sacrificios adicionales.

Te dejamos algunos consejos con los que recuperar el tiempo perdido:

Ponte como objetivo un 20% o 30% adicional, según tu edad.

Trata de maximizar las aportaciones a los planes de pensiones y PPA y poder beneficiarte al máximo de las deducciones fiscales.

Si todavía te quedan 10 años o más para jubilarte, y si tu tolerancia al riesgo lo permite, podrías aprovechar alternativas de inversión con mayor rentabilidad potencial.

Consulta con un asesor financiero e infórmate de los riesgos antes de tomar decisiones.

Con carácter general, existe la posibilidad de jubilarse anticipadamente de forma voluntaria, siempre que se haya cotizado un mínimo de 35 años, pero el importe de la pensión a cobrar se reducirá por cada trimestre o fracción de trimestre de anticipo. Si no has acumulado suficientes ahorros para compensar esta rebaja, conviene esperar.

Por otro lado, existen incentivos para aquellos trabajadores que se jubilan más tarde. 

Si tienes una hipoteca con un plazo más allá de tu fecha de jubilación, busca la forma de pagarla o reducirla antes. Será uno de tus mayores gastos.

Revisa tus expectativas en cuanto al estilo de vida que vas a tener después de la jubilación.

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