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Consejos para un uso responsable de una tarjeta revolving

23/05/2025

Las tarjetas revolving pueden parecer una solución financiera flexible y conveniente, pero si no se utilizan con responsabilidad, pueden convertirse en una trampa de deudas. Te contamos cómo funcionan o cómo usarlas de manera responsable.

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjeta de crédito en la que dispones de un límite de crédito que puedes devolver a plazos, a través de cuotas fijas mensuales o como un porcentaje de la deuda existente.

En este tipo de tarjetas la deuda se recalcula cada mes: disminuye con los abonos que haces a través del pago de las cuotas, pero aumenta mediante el uso de la tarjeta.

Esta particularidad tiene sus consecuencias. Si eliges pagar una cuota muy baja, cubrirás intereses, gastos y una parte muy pequeña del dinero que debes, por lo que tardarás mucho en amortizar la deuda y pagarás más intereses.  

Consejos para un uso responsable

En primer lugar, antes de contratar este tipo de tarjetas, lee bien el contrato. Revisa las condiciones, comisiones, seguros asociados y la forma en que se calculan los intereses.

Presta atención al tipo de interés que se aplica. Antes de usar una tarjeta en la modalidad de pago revolving, asegúrate de saber cuál es el TAE de su crédito asociado y compara con otros productos financieros para valorar si realmente te conviene.  

Valora otras opciones de financiación; un préstamo personal o al consumo puede tener mejores condiciones si necesitas hacer un pago a plazos.

Úsala solo para emergencias o gastos puntuales y lleva un control de los gastos que haces con la tarjeta revolving.

Una tarjeta revolving es un producto complejo, asegúrate de entender su funcionamiento y elegir una cuota adecuada para no alargar indefinidamente tu deuda.

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