Finanzas para todos
Plan de educación financiera. CNMV. Banco de España, Eurosistema.

Hay un momento para estudiar, trabajar, independizarse, formar
una familia, jubilarse: le ofrecemos guía y herramientas para que maneje
su economía en las distintas etapas de la vida.

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Asegurando el futuro de su hijo

Como padres, tienen la obligación de asegurar que su hijo tenga todas las oportunidades posibles en su vida, pase lo que pase. Para ello es fundamental, por un lado, incluir su educación como objetivo financiero a largo plazo, y por otro lado, cubrir posibles contingencias catastróficas mediante pólizas de seguros.

Su educación

Bebé con un gorro de graduación.

Ahorrar para la educación de su hijo es invertir en su futuro. Existen en el mercado productos financieros diseñados especialmente para este fin. Un plan de ahorro-estudios es un mecanismo para constituir a largo plazo, mediante aportaciones periódicas de pequeña cuantía, un capital cuya finalidad va asociada a las necesidades de educación, formación o primer negocio de los hijos. En realidad, el ahorro-estudios puede tomar forma de:

  1. Un seguro-ahorro
  2. Un depósito a plazo
  3. Un fondo de inversión

No obstante, tanto para la modalidad de depósito como para la de fondo de inversión se suele contratar un seguro opcional, de forma que los hijos cobren un capital adicional a la cantidad acumulada en caso de fallecer el padre o la madre; de este modo se aseguran la posibilidad de seguir estudiando.

Las tres fórmulas tienen como soporte una libreta de ahorro estudios en la que se realizan aportaciones periódicas (mensuales, trimestrales o anuales). Suelen completarse con una consultoría gratis de orientación profesional.

Por supuesto, cualquier producto o combinación de productos de ahorro-inversión a largo plazo puede servir para este fin.

Los seguros

Seguros de vida:
 

Su fondo de emergencia debe cubrir los gastos imprevistos que pueden surgir en el día a día, como reparaciones en su hogar o coche. También sirve para tener un colchón de seguridad en caso de una pérdida temporal de ingresos. Sin embargo, para proteger a su familia contra sucesos más trascendentales como la muerte o incapacidad de usted o de su pareja, normalmente hace falta contratar un seguro.

Manos protegiendo los pies de un bebé.



Un seguro de vida protege a su hijo en caso de fallecimiento de ambos padres, pero también cubre a su pareja contra la carga financiera de tener que criar a un hijo por sí sola. Si ya tiene un seguro de vida, debe revisar las coberturas en anticipación de sus nuevas responsabilidades. Si sólo está asegurado usted o su pareja, consideren la necesidad de asegurar a los dos. Si cualquiera de los dos falleciera o quedara incapacitado, el otro, aunque tuviera ingresos, tendría que hacer frente a gastos adicionales para poder cuidar debidamente de su hijo y salir adelante.


Los seguros de accidentes suelen resultar más económicos que los seguros de vida y cubren el asegurado con un capital determinado, en caso de invalidez temporal o permanente o de fallecimiento provocado por un accidente.

Si tiene un seguro de salud privado, no olvide añadir a su hijo cuanto antes, ya que normalmente se establecen periodos de carencia.

Si tienen un seguro de salud complementario a la Seguridad Social, tendrá que añadir a su hijo como asegurado y como beneficiario. Conviene hacerlo cuanto antes, ya que la mayoría de seguros de salud y sociedades privadas establecen períodos de carencia. Es decir, hay que estar incluidos durante un plazo mínimo de tiempo antes de poder acceder a ciertos servicios médicos.

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