

En España hay tres instituciones supervisoras que imponen unas normas estrictas de control sobre los intermediarios financieros para la protección de los clientes bancarios, de seguros e inversores. La supervisión es en sí misma una protección institucional al cliente.
Las entidades autorizadas además están cubiertas por un Fondo de Garantía de Depósitos o de Inversión que protege al cliente en caso de insolvencia (hasta determinado importe y en determinados casos), y ofrecen procedimientos para reclamar en caso de necesidad.
Las tres instituciones supervisoras son:
El Banco de España que supervisa a:
Los bancos, las cajas de ahorro y las cooperativas de crédito (como las cajas rurales) son las únicas entidades donde usted puede ingresar su dinero. Puede consultar qué entidades están autorizadas por el Banco de España en este enlace (entidades autorizadas).
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que supervisa e inspecciona los mercados de valores españoles y la actividad de cuantos intervienen en los mismos:
Para saber qué entidades están autorizadas por la CNMV y los servicios que puede ofrecer cada una, consulte los registros oficiales de este organismo.
La CNMV pone a su disposición un buscador de entidades autorizadas en su página Web:
También publica un listado de entidades sobre las que existe una advertencia por sospechar que están prestando servicios de inversión sin la debida autorización.
Para la protección de los clientes de seguros y fondos de pensiones, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones del Ministerio de Economía y Hacienda, supervisa a:
Puede consultar las entidades autorizadas por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, así como las entidades no autorizadas, a través de la página web de este organismo.
Trabajar con una empresa no autorizada por uno de estos tres organismos supervisores es muy peligroso. Podría dar con auténticos estafadores que consiguen su dinero y luego desaparecen.