

Muchos jóvenes se llevan un disgusto al recibir su primera nómina porque han cobrado menos de lo que esperaban. Veamos en qué consiste una nómina y la diferencia entre el sueldo bruto y lo que realmente va a ingresar.
Una nómina es el recibo del pago de un salario. También es el justificante de las cantidades que usted, como trabajador, ha pagado a la Seguridad Social y de las retenciones practicadas como pago a cuenta del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF). Es un documento importante que se debe siempre revisar y archivar en un lugar seguro.
Una nómina puede tener distintas formas, pero debe ajustarse al modelo establecido por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales o el que establezca el convenio colectivo de la empresa o del sector. Veamos los conceptos sobre un ejemplo:
En el encabezado aparecen los datos de la empresa (nombre, domicilio social, CIF y número de la Seguridad Social) y los datos del empleado (nombre y apellidos, DNI, número de afiliación a la Seguridad Social, categoría profesional o el puesto de trabajo, y antigüedad en la empresa). También figura el período de liquidación de la nómina.
El salario bruto mensual (SM) es el salario bruto anual (SBA) acordado entre el trabajador y la empresa dividido entre el número de pagas anuales (12, 14, 16…). Es decir, si recibe un sueldo bruto anual de 21.000 euros y dos pagas extras al año (14 pagas), su sueldo bruto mensual es:
SM = SBA / número de pagas = 21.000 / 14 = 1.500 euros
Sin pagas extras, el salario mensual sería de 1.750 euros
Ahora bien, es una práctica común desglosar ese sueldo mensual en varios conceptos. La razón de este desglose es que algunos conceptos pueden no estar sujetos a retención del IRPF y/o al pago de Seguridad Social, o el porcentaje de cotización puede ser menor. Por ello, el salario mensual puede estructurarse en:
Del salario bruto mensual hay que deducir:
Hay que tener en cuenta que no es la empresa pagadora quien practica estas deducciones, sino el Estado. La empresa tiene que hacer el trabajo de intermediario, deduciendo el dinero del trabajador y pagándolo a los organismos públicos.
El salario neto mensual (N) es igual al salario mensual bruto menos las deducciones.
N = SM – SS – IRPF
El cálculo de las pagas extras, en caso de existir, puede complicar un poco la nómina a primera vista, porque la Seguridad Social se calcula sobre 12 meses, aunque haya 14 pagas. Sigamos con el ejemplo de un salario bruto anual de 21.000 euros con dos pagas extras. Supongamos que la cotización a la Seguridad Social es del 6.3% y la retención del IRPF es del 14%.
SM = 21.000/14 = 1.500 €
SS = 21.000/12 x 6,3/100 = 110,25 €
IRPF = 1.500 x 14/100 = 210 €
El sueldo neto mensual (N) que ingresaría:
1.500 – 110,25 – 210 = 1.179,75 € *
Verá que los ingresos reales son sensiblemente inferiores al sueldo bruto mensual. Hay que tener esto muy en cuenta a la hora de hacer el presupuesto de ingresos y gastos. La buena noticia es que dos veces al año, cobrará una paga extra de 1.290 €.
SM = 21.000 /14 = 1.500 €
SS = 0
IRPF = 1.500 x 14/100 = 210 €
Neto Paga extra = 1.500 – 210 =1.290 € *
Si no tuviera pagas extras (12 pagas en vez de 14), el neto mensual a cobrar sería:
SM = 21.000/12 = 1.750 €
SS = 21.000/12 x 6,3/100 = 110,25 €
IRPF = 1.750 x 14/100 = 245 €
N = 1.750 – 110,25 – 245 = 1.394,75 € * (pero claro, no cobraría ninguna paga extra)
La práctica de las pagas extras, tradición arraigada en España, es conveniente para aquellos que no ahorran todos los meses de forma sistemática parte de su sueldo, ya que se encuentran con “un regalo” para cubrir los gastos de vacaciones de verano y Navidades. Pero no se engañe: No es un regalo, sino dinero del trabajador cuyo pago se pospone. Para aquellos que controlen bien su presupuesto y destinen todos los meses una cantidad al ahorro y/o inversión, puede resultar más beneficioso cobrar sólo 12 pagas y contar con más liquidez cada mes.
Calcule bien cuánto va a cobrar neto al mes antes de elaborar un plan de gastos.
Para terminar, reiteramos la importancia de guardar y archivar las nóminas y el contrato de trabajo. Para solicitar un préstamo u otro tipo de financiación o para alquilar un piso, tendrá que presentar copias de las últimas nóminas como acreditación de que recibe unos ingresos regulares.
* Los ejemplos sólo son didácticos. Los importes reales dependerán de la fiscalidad vigente, situación familiar del trabajador y desglose del salario.