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El concepto de riesgo-rentabilidad en la toma de decisiones de inversión

Binomio riesgo-rentabilidad

No existe inversión sin riesgo, aunque algunos productos tienen más riesgo que otros.

Como veremos a lo largo de este bloque, una de las características más importantes para diferenciar una alternativa de inversión de otra, es el nivel de riesgo que supone. Antes de seguir, es importante conocer el concepto básico del binomio riesgo-rentabilidad.

La capacidad de generar rendimientos se conoce como rentabilidad.

En una inversión, los rendimientos futuros no son seguros. Pueden ser grandes o modestos, pueden no producirse, e incluso puede significar perder el capital invertido. Esta incertidumbre se conoce como riesgo.

No existe inversión sin riesgo. Pero algunos productos implican más riesgo que otros.

La única razón para elegir una inversión con riesgo ante una alternativa de ahorro sin riesgo es la posibilidad de obtener de ella una rentabilidad mayor.

  • A iguales condiciones de riesgo, hay que optar por la inversión con mayor rentabilidad.
  • A iguales condiciones de rentabilidad, hay que optar por la inversión con menos riesgo.

Cuanto mayor el riesgo de una inversión, mayor tendrá que ser su rentabilidad potencial para que sea atractiva a los inversores. Cada inversor tiene que decidir el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir en busca de rentabilidades mayores. Esto lo veremos un poco más adelante.

Gráfica riesgo-rentabilidad de distintas estrategias de inversión. Cuanto mayor la rentabilidad potencial, mayores son las pérdidas posibles. De menor a mayor riesgo-rentabilidad: conservadora, moderada, agresiva y muy agresiva.

Como vemos en esta gráfica, las estrategias de inversión se suelen clasificar como “conservadoras”, “agresivas”, “moderadas”, etc., términos que se refieren al nivel de riesgo asumido, y por lo tanto la rentabilidad potencial buscada.

Cuanto más riesgo se asume, más rentabilidad se debe exigir. Igualmente, cuanta más rentabilidad se pretende obtener, más riesgo hay que asumir.

¡Cuidado! Riesgo y rentabilidad van unidos, pero aceptar un mayor riesgo no es ninguna garantía de obtener mayores rendimientos.

“Una inversión de mayor riesgo, produce mayor rentabilidad -
¡excepto cuando no lo hace!”

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